Creo que la peluquería es una profesión maravillosa, llena de oportunidades de crecimiento personal y profesional, con un plus adicional y es que el sector belleza lleva décadas en ascenso, lo que significa que financieramente es un muy buen negocio.
¿Qué tenemos en contra?
Desafortunadamente, muchos han comprado la idea que en la peluquería las carreras son técnicas y no profesionales; en la práctica eso no vale mucho (porque hay gente en el salón ganando dos o tres veces más que los gerentes de algunas empresas), pero en la mente pesa demasiado, porque el nivel de autoexigencia para crecer profesionalmente baja mucho y por eso vemos una brecha tan grande entre los pocos que logran realmente alcanzar el éxito en todo sentido y los que de alguna manera generar ingresos que les permiten llevar una buena vida, pero haciendo procesos y servicios casi hasta el día de retirarse (no por gusto sino por necesidad).
Por eso, es importante que el estilista, peluquero, barbero, manicurista, auxiliar del BAC, administrador y sobre todo el dueño de la peluquería comprendan el valor de la rentabilidad en sus servicios.

No es fácil aceptar que no se está cobrando todo lo que se debe
En muchas ocasiones asumir la responsabilidad de cambiar la forma de administrar los ingresos y egresos, pero créeme cuando te digo que sin importar el país donde te encuentres, jamás vas a encontrar un equilibrio entre lo que haces hoy y el futuro que deseas vivir si no organizas y priorizas el valor de los números en tu profesión.
Si necesitas ayuda con el tema, te invito a unirte a la otra cara del artista, si piensas que lo puedes hacer solo y no te gustan las comunidades, toma algunas notas de los vídeos, lee los libros, o participa en nuestras Noches de Peluquería, donde nos reunimos con distintos especialistas y personas del gremio para compartir conocimiento sin costo.
Si aún sientes que no es suficiente, busca un especialista que pueda ayudarte a organizar tus finanzas para que puedas disfrutar tu pasión por la #peluquería mientras cuidas la rentabilidad y estabilidad de tu profesión.
