Aplica para la pareja de vida, un compañero de equipo y un colega de trabajo.
Una pareja tóxica te va a impedir tu progreso alejándote de tus estudios para mejorar tu conocimiento y diciéndote que dar más a la empresa donde trabajas es una pérdida de tiempo y conocimiento.
Un compañero de equipo tóxico va a impedir tu progreso, alejándote de tu compromiso con el equipo y las metas de grupo, diciendo que prepararse para el juego es una pérdida de tiempo, porque tú ya tienes suficientes habilidades y que al final solo el coach recibirá el reconocimiento.
Un colega de trabajo tóxico va a estancar tu proyección profesional, su arma favorita es repetir todo lo malo que hace la empresa por ti, lo poco que te valoran y te hará cuestionar, ¿Por qué dar más a esta empresa que solo me explota? Lo que mantendrá estancado tu rendimiento y probablemente termine sacándote del proyecto.
Aunque todos somos libres de elegir el tipo de personas que queremos a nuestro lado, seguramente, ninguno de nosotros a nivel consciente desea “buenas personas” en su entorno que frenen su progreso.
Por eso, mi consejo es, antes de convertir a una pareja, compañero o colega tóxico en una fuente de inspiración para las acciones que realizas en tu vida, preguntante si esa persona ya está viviendo la vida y está teniendo los resultados que a ti te gustaría alcanzar.
Si es así, abre los oídos, escucha sus palabras y toma lo que te sirva para construir tu propio camino, sin embargo, gracias a las estadísticas, estoy 99% seguro que las personas que viven desde la toxicidad están muy alejadas de tener una vida soñada.
Cumplo con mi parte, de manifestar en estas palabras lo que muchos saben, incluso tú que las lees ahora, porque sabes que tienes algunas de estas personas tóxicas cerca de ti, ahora, es tu decisión, que haces con esta información, alejarte de ellas para acercarte a los resultados que deseas o quedarte para al final darles la razón.
