El manto hidrolipídico es una delgada capa que recubre la piel de todo el cuerpo, incluido el cuero cabelludo, que es la piel donde nace el cabello; tiene dos funciones específicas, la primera, protegernos de las agresiones del medio externo, para evitar el ingreso de sustancias o agentes irritantes y la segunda, evitar la deshidratación por perdida de agua a través de la piel.